Consejos prácticos para ahorrar energía en el uso de la lavadora y la secadora
Los consejos y trucos para ahorrar energía y reducir nuestra factura a fin de mes siempre son muy útiles.
La lavadora es después del frigorífico y el televisor, el electrodoméstico que más energía consume en el conjunto de los hogares españoles. Casi todos los hogares tienen una lavadora, y por término medio se usa entre 3 y 5 veces por semana.
Siguiendo alguno de estos consejos podemos reducir nuestro consumo de energía al usar la lavadora:
- Comprar lavadoras con etiquetado energético de clase A. Se ahorra energía y dinero.
- Buscar también la etiqueta clase A de lavado, porque además de consumir poco lavará bien.
- Aprovechar al máximo la capacidad de la lavadora y procurar que trabaje siempre a carga completa.
- Adquirir lavadoras con programas de media carga, que reducen el consumo de una forma considerable.
- Las lavadoras con sonda de agua, que mide la suciedad del agua y no la cambian hasta que sea necesario hacerlo, reducen de manera importante el consumo de agua y energía.
- Utilizar programas de baja temperatura, excepto para ropa muy sucia.
- Aprovechar el calor del sol para secar la ropa.
- Centrifugando se gasta mucha menos energía para secar la ropa que utilizando una secadora.
- Usar descalcificantes y limpiar regularmente el filtro de la lavadora.
En cuanto a la secadora, es también un gran consumidor de energía que se emplea cada vez más por la comodidad que proporciona. Se recomienda su uso para situaciones de urgencia o cuando las condiciones climatológicas no permitan el secado de la ropa al sol.
Así podemos ahorrar energía y dinero fácilmente:
- Elegir si se puede, secadoras de gas. Si es eléctrica que tenga etiqueta energética de clase A.
- Aprovechar al máximo la capacidad de la secadora y procurar que trabaje a carga completa.
- Antes de usarla, centrifugar previamente la ropa en la lavadora.
- No secar la ropa de algodón y la ropa pesada en las mismas cargas de secado que la ropa ligera.
- Limpiar periódicamente el filtro de la secadora e inspeccionar el orificio de ventilación para asegurarse que no está obstruido.
- Usar el sensor de humedad para evitar que la ropa se seque excesivamente.
- Si se dispone de él, utilizar el programa “punto de planchado”, que no llega a secar la ropa completamente.
Siguiendo algunos de estos sencillos consejos que nos proporciona el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía podemos ahorrar energía y dinero en nuestra próxima factura de la luz.











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